El subsuelo en pugna.

El uranio de Mendoza en una pulseada geopolítica: llegó al país una misión para explorar yacimientos

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) está en el país para explorar reservorios de uranio. Además de Sierra Pintada, en Mendoza está el Corcovo.

El Editor Mendoza | Gabriela Valdés
Por Gabriela Valdés
11 de noviembre de 2025 - 07:30

La confirmación de un acuerdo financiero entre la administración de Javier Milei y el Tesoro de Estados Unidos, liderado por Scott Bessent, reconfiguró el tablero económico y geopolítico de la Argentina. El pacto, que contempla un intercambio de divisas por hasta 40.000 millones de dólares, fue interpretado como un salvataje para sostener las reservas del Banco Central. Pero su contrapartida excede lo financiero: implica una alineación estratégica con Washington y una cesión de soberanía sobre recursos críticos. El uranio, junto con el litio y las tierras raras, aparece como pieza central en la disputa global por los minerales estratégicos. Mendoza tiene dos reservorios de ese mineral que hoy está en auge: Corcovo en Malargüe y Sierra Pintada, en San Rafael.

En paralelo, Milei solicitó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) —a pedido de Donald Trump— la realización de una misión técnica para evaluar la infraestructura y los planes de producción de uranio en el país. El vicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Luis Rovere, habló de un “renacimiento de la minería de uranio”, en un acto que reunió a funcionarios nacionales y expertos internacionales.

Los recursos críticos del subsuelo de Argentina están en la mira de dos potencias mundiales en pugna: China y Estados Unidos. En ese punto, el canciller Pablo Quirno destacó que la presencia de Javier Milei en reuniones "tiene un impacto para acoger inversiones" y dijo que para que las negociaciones se concreten, "hay que estar ahí todo el tiempo".

Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/somoscorta/status/1987865129820524772?s=48&utm_source=Cenital&utm_campaign=f686915fb4-ADM_927&utm_medium=email&utm_term=0_a38084492c-f686915fb4-396477086&partner=&hide_thread=false

Los yacimientos de uranio disponibles

Actualmente existen 17 iniciativas vinculadas a la minería de uranio, impulsadas tanto por la CNEA como por empresas privadas. Para el organismo científico, se trata de “un momento único” para avanzar con estándares internacionales de trabajo, control ambiental y producción segura.

La misión del OIEA se centra en la segunda fase del ciclo de producción: ingeniería, construcción y puesta en operación de minas e instalaciones de procesamiento. El itinerario incluyó una visita a Chubut, con foco en el Distrito Uranífero Cerro Solo, donde los especialistas mantuvieron encuentros con autoridades locales y representantes de la industria.

uranio

El uranio de Mendoza

El yacimiento Sierra Pintada, en San Rafael, es uno de los más significativos por los recursos identificados allí: unas 10.000 toneladas de uranio, que superan incluso a los grandes proyectos patagónicos de Cerro Solo (Chubut) y Amarillo Grande (Río Negro). Históricamente operado por la CNEA, Sierra Pintada abasteció durante más de dos décadas a las centrales nucleares Atucha I y Embalse.

Mendoza fue protagonista en el desarrollo del programa nuclear argentino. Desde los primeros hallazgos en la década de 1940 y la puesta en marcha de la Mina Huemul en Malargüe (la primera productora de uranio del país), hasta el funcionamiento de Sierra Pintada. Esta última fue durante más de dos décadas (1975-1997) abastecedora por completo de las centrales como Atucha I y Embalse.

Yacimiento paralizado

Hoy, el yacimiento se encuentra paralizado por falta de inversiones y por el rechazo social a su impacto ambiental. El gobernador Alfredo Cornejo posee la llave política y legal del yacimiento, ya que las provincias son las "dueñas" de los recursos que están en su territorio, por Constitución Nacional.

La inclusión de Sierra Pintada en el Presupuesto 2026 confirma que el gobierno nacional ya inició el camino hacia su reactivación. El proyecto “Adecuación de infraestructura del Complejo Minero Fabril San Rafael” figura con una asignación inicial de 71.000 millones de pesos, aunque el grueso de la inversión está previsto para 2027 y 2028. La señal es clara: el uranio mendocino está en la agenda estratégica del gobierno.

Corcovo, en potencial

En pleno resurgimiento global del uranio como recurso geoestratégico, en Mendoza surgió meses atrás un nuevo actor que busca posicionarse en el nuevo tablero energético mundial. Se trata del Proyecto Corcovo, que se abre paso en Malargüe con el respaldo de beneficios fiscales y licitaciones “blandas” promovidas por el oficialismo provincial.

El nuevo actor en el mapa minero busca aprovechar las licitaciones blandas, rebajas de regalías y otros "beneficios fiscales" que ofrece Mendoza para monetizar el subsuelo. El Proyecto Corcovo busca la exploración y potencial explotación de uranio en unas 20.000 hectáreas en la parte oriental de la llamada Cuenca Neuquina, es decir, la lengua de la formación Vaca Muerta que yace bajo suelo de Malargüe.

Antecedentes históricos

El primer depósito de uranio en la Argentina fue descubierto en 1946 en Las Heras, Mendoza, donde se establecieron las minas Soberanía e Independencia. En 1951 se identificó el depósito Papagayos, el primero registrado a nombre del Estado nacional.

A fines de 1952, el mineral extraído fue procesado en una planta experimental de la CNEA en Córdoba, donde se obtuvieron las primeras 4,5 toneladas de concentrado de uranio del país, un hito para Latinoamérica. Ese mismo año se descubrió el depósito Huemul en Malargüe, Mendoza, que comenzó a explotarse en 1955.

Entre 1952 y 1997, Argentina produjo aproximadamente 2600 toneladas de uranio en forma de diuranato de amonio (yellow cake), destinadas a satisfacer la demanda interna. Siete centros de producción y una planta piloto procesaron el mineral de unos 13 depósitos distribuidos por todo el país. La última instalación operativa fue el Complejo Minero Fabril San Rafael —hoy Sierra Pintada— cuya producción cesó en 1997. Desde entonces, la demanda se cubre con importaciones.

Hoy, tanto la CNEA como empresas privadas impulsan proyectos de exploración en distintas regiones del país, con diferentes grados de desarrollo. A nivel global, se espera un crecimiento sostenido en la demanda de uranio, en línea con el renovado interés por la energía nuclear como fuente limpia, confiable y segura de generación eléctrica.

Una batalla geopolítica con la soberanía de por medio

El potencial uranífero de Mendoza, sumado al de Chubut y Río Negro, podría otorgar a la Argentina la autonomía necesaria para abastecer sus centrales nucleares, que actualmente generan cerca del 10% de la electricidad del país. Sin embargo, el acuerdo con Estados Unidos convierte la explotación de estos yacimientos en un campo de batalla geopolítico.

La supuesta “prioridad” otorgada a firmas norteamericanas implica que podrían recibir trato preferencial en futuras licitaciones o alianzas estratégicas. Washington busca asegurar el suministro de minerales críticos fuera de la órbita china, y el uranio argentino aparece como pieza clave en esa estrategia.

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
el sute abrio la ronda de paritarias con el gobierno: que le ofrecieron

Las más leídas

Te Puede Interesar