En medio de una fuerte crisis de empleo en el sector, el Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustibles Privado de Cuyo afronta un nuevo conflicto: la suspensión y expulsión del secretario gremial Gabriel Barroso a manos de la Federación Sindical de Petroleros.
El origen del conflicto
Esta semana, se realizó un congreso dentro de la mencionada federación y allí, el 80% de los presentes, votaron suspender al dirigente mendocino, quien habría entrado en conflicto con la organización nacional después de denunciar "irregularidades administrativas" por parte de miembros del Consejo Directivo.
Según consiga el portal Malal Web, Barroso afirmó que no está para nada de acuerdo con su suspensión y no descarta realizar acciones legales contra la federación de petroleros. "Cuando pido la auditoría, empiezan las diferencias. Yo soy el secretario general y hago el planteo delante de todo el Consejo Directivo; me imposibilitaron entrar a los bancos, no para disponer dinero", comentó.
El dirigente del sindicato provincial también explicó que un juez había ordenado "que no se realice el congreso donde se trató mi expulsión pero lo hicieron igual".
El despido de los trabajadores
Gabriel Barroso denunció que desde la federación de petroleros cuestionaron el accionar del sindicato que el conduce, lo hace junto a David Castro que es secretario general, por los 500 despidos de trabajadores que hubo en Mendoza (esto tiene que ver con el retiro de la empresa YPF de áreas maduras para concentrarse en Vaca Muerta).
“Se nos atribuyen más de 500 despidos, pero todas las organizaciones del sector perdieron trabajadores. Nosotros hicimos medidas de fuerza, reuniones con el Gobierno y todo lo que estaba a nuestro alcance”, expresó Barroso.
Por lo pronto, Gabriel Barroso afirmó que continuará en su cargo en el Sindicato Petróleo, Gas y Biocombustibles Privado de Cuyo porque tiene mandato hasta el año 2027.