Los trabajadores jerárquicos del sector petrolero iniciaron un paro total en los yacimientos del sur provincial este jueves a las 20 por el tendal de despidos ejecutados por las operadoras que se quedaron con los pozos que abandonó YPF para focalizarse en Vaca Muerta en lo que se conoce como "Plan Andes". La medida de fuerza es llevada adelante por el Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables de Cuyo y La Rioja.
Plan Andes es el nombre con el que YPF bautizó el abandono de pozos maduros en todo el país para focalizarse en lo que la administración de Marín, un hombre de Paolo Rocca en el Ejecutivo, considera más rentable: Vaca Muerta. En Mendoza los pozos de los que se desprendió la petrolera de bandera están ubicados en tres bloques de áreas: Mendoza Norte, Llancanello y Mendoza Sur.
Plan Andes y despidos
La protesta se centra en los bloques de Chachahuén, Cerro Morado y Corcovo, donde los trabajadores denuncian la falta de garantías laborales y la ruptura de los compromisos asumidos por YPF. “Dejan los equipos en stand by y una vez que finaliza el proceso, quedamos en total incertidumbre: sin empleo y sin garantías de continuidad”, explicaron voceros gremiales.
El Plan Andes, que contempla la cesión de áreas petroleras a nuevos operadores, había sido acompañado de promesas sobre la conservación de los contratos laborales. Sin embargo, según el sindicato, la realidad muestra que "la mayoría de los contratos quedaron excluidos, sin continuidad laboral efectiva".
Pluspetrol bajo la lupa: producción sin inversión ni protección
Pluspetrol enfrenta acusaciones por sostener su producción mientras desvincula personal.
“A igual producción y con el mismo volumen de trabajo, se prescinde de personal, generando una brutal sobrecarga para los que continúan. Les otorgan hasta tres funciones simultáneas y todo esto con cero inversión”, señalaron desde el gremio. “A igual producción y con el mismo volumen de trabajo, se prescinde de personal, generando una brutal sobrecarga para los que continúan. Les otorgan hasta tres funciones simultáneas y todo esto con cero inversión”, señalaron desde el gremio.
Las consecuencias, afirman, van más allá de lo económico: “Esta política genera un grave y palpable deterioro de la salud física y mental de muchos trabajadores. Es intolerable”.
Silencio oficial frente al conflicto
El gremio también apuntó contra el Gobierno provincial, acusándolo de desentenderse del proceso a pesar de haber firmado compromisos de preservación laboral. “Hoy hacen oídos sordos y desconocen la gravedad del conflicto social y laboral que atraviesa la provincia”, remarcan.
La voz del sindicato
El secretario general del sindicato, Julián Matamala, fue categórico:
“Exigimos que YPF revise su modo de operar y asuma plenamente la responsabilidad sobre la continuidad de los puestos de trabajo. Asimismo, instamos a Pluspetrol a cesar de inmediato con las prácticas de reducción de personal y sobrecarga laboral”. “Exigimos que YPF revise su modo de operar y asuma plenamente la responsabilidad sobre la continuidad de los puestos de trabajo. Asimismo, instamos a Pluspetrol a cesar de inmediato con las prácticas de reducción de personal y sobrecarga laboral”.
Semanas atrás, camioneros y petrolerosprotagonizaron una protesta en la refinería de YPF en Luján y en yacimientos por despidos e indemnizaciones sin pagar desde que la petrolera de bandera abandonó los pozos maduros de Mendoza para focalizarse en Vaca Muerta. Una de las operadoras que se quedó con esos pozos es Petróleos Sudamericanos S.A. a quien Alfredo Cornejo les cedió el clúster Norte, que tiene seis áreas de explotación.
El abandono de esos pozos implicó para Mendoza una pérdida millonaria en regalías, y el costo de los pasivos ambientales quedó en un limbo. Sumado a eso el costo social: cientos de personas despedidas.