La vicegobernadora Hebe Casado salió fuerte a atacar al arzobispo Marcelo Colombo -a quien le entregó una distinción el año pasado por su labor- por la injerencia de la Iglesia Católica en el conflicto desatado en Uspallata con la reactivación del expediente de la mina San Jorge.
Casado le dio con toda la furia al teclado bien temprano este vienes haciéndose eco de una nota de ElEditor Mendoza acerca de la preocupación por las condiciones que rodearon la detención de Mauricio Cornejo y Federico Soria, dos vecinos y activos asambleístas de Uspallata.
La Iglesia Católica criticó el prolongado encarcelamiento sin pruebas de los asambleístas y presentó un duro escrito en el Polo Judicial, al tiempo que ofreció su contención a los vecinos afectados. La orfandad de testigos y elementos que involucraran a los vecinos con la causa determinó que fueran liberados por la jueza Claudia Tula.
"La Iglesia kirchnerista, el kirchnerismo y los antimineros, un solo corazón! Que los une? TODOS VIVEN DEL POBRISMO", posteó la vicegobernadora.
El año pasado le dio un premio al arzobispo
El destemplado posteo de la inmunóloga, sin embargo, contrasta con la actitud conciliadora que exhibió en persona con el arzobispo Colombo cuando le entregó una distinción el año pasado.
"La iglesia es parte fundamental de la historia de Mendoza”, dijo hace exactamente un año, en abril de 2024, cuando resaltó que la institución es “partícipe necesaria en cada una de las cosas que suceden en nuestra provincia, desde lo espiritual pero también, desde las actividades que se realizan en ella".
La participación de la iglesia en la contención de los uspallatinos, sin embargo, parece molestar a Casado, férrea impulsora de la megaminería y una de las personas que fustigó en redes a los vecinos detenidos, tildándolos de "terroristas" y mezclándolos con los protagonistas de un ataque incendiario al local de Vera, que él mismo se encargó de desmentir.