"Ante la situación económica financiera actual, se hace necesaria la finalización y cierre de las obras en las cuales se torna inviable su ejecución por las razones expuestas", admitió el titular de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, en la nota que le envió este viernes por orden de Javier Milei a todas las gerencias de la repartición -entre ellas la de Mendoza, que conduce Emilce Lozano- y a la que accedió El Editor Mendoza.
Por otra arte, es inminente un decreto presidencial para despedir a 1.600 personas y reducir un 30% el plantel operativo,
Tres obras clave para Mendoza, incluyendo la variante Palmira, que está a punto de terminarse, quedarán stand by según esta disposición. Las otras dos son los puentes de la ruta 40 y la doble vía Mendoza-San Juan. Tampoco se mandará más dinero para arreglo de rutas que estén deterioradas.
Motosierra contra las rutas
Campoy reconoce en la resolución que la medida se debe “a las restricciones y limitaciones presupuestarias vigentes que derivaron en una significativa reducción de los créditos presupuestarios para hacer frente a los compromisos contractuales, lo cual lleva a adecuar las acciones a los límites de los reales recursos económicos y financieros que contará este organismo para el transcurso del presente año”.
La nota oficial destaca que “a los efectos de hacer más efectivo y eficiente el sistema de obras públicas y evitar litigios administrativos y judiciales, se deberán impulsar las distintas tramitaciones por terminación de obra, limitación y/o rescisión de mutuo acuerdo, autorizándose por la presente el ‘encuadre de ajuste en recepción provisoria’ de acuerdo al estado de ejecución de cada obra”.
La orden impartida por Campoy puntualiza que resulta necesario “arbitrar los medios para proceder al cierre de los contratos de obra pública bajo cualquier sistema de gestión, ya sea que se encuentren en las rutas a privatizar, como así también aquellos que hayan sido celebrados para obras fuera de la Red Vial Concesionada".
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La variante Palmira está a un paso de su finalización, es una de las oras de Vialidad Nacional más avanzadas.
Foto: Gobierno de Mendoza
La ruta 40, columna vertebral del país
Los pasos fronterizos con la Ruta 7 conectando con Chile y la ruta 145 que lleva al Pehuenche necesitan gran mantenimiento para mantenerse operativos. Lo mismo la ruta 40. Miles de vehículos de todo tipo y tamaño la transitan generando un impacto económico considerable para sus habitantes como así también un desgaste de la cinta asfáltica que, también en este punto, es responsabilidad de Vialidad Nacional.
Vialidad estaba trabajando en la construcción de defensas hidráulicas y puentes sobre el arroyo Los Pozos, en el límite entre Luján de Cuyo y Tupungato, y sobre los arroyos Chañares Sur y Norte, en la zona de Anchoris.
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Los puentes sobre la Ruta 40 son determinantes para la conectividad con el Sur de Mendoza.
¿Cuáles son los trabajos que peligran en Mendoza?
Los últimos partes de Vialidad Nacional indican que “en el puente sobre el arroyo Chañares Norte se izaron las vigas pretensadas que sostendrán la calzada y se inició el movimiento de suelo para despejar la zona donde se excavarán los pilotes de las defensas hidráulicas”.
El infome suma que “sobre el arroyo Chañares Sur se ejecutan los pilotes de fundación en el margen norte de la obra hidráulica y el cabezal de pilotes o solera de estribo sur. Sumado a ello, se realiza el encofrado de la primera etapa de la pantalla y los contrafuertes del estribo sur, cuyo colado está programado para la semana próxima”.
Finalmente, indica que "sobre el arroyo Los Pozos, se ejecutan terraplenes con compactación especial en ambos estribos. Sumado a ello, las cuadrillas trabajan en el hormigonado de defensas aluvionales de los puentes existentes sobre los tres arroyos secos”.
Si bien los trabajos se dan en cercanías a la ciudad de Mendoza, claramente el beneficio es para todo automovilista y transportista que por allí pase, ya que, es una región altamente transitada gracias al turismo. Con estas obras, la zona productiva del Valle de Uco y las ciudades de San Rafael, General Alvear y Malargüe esperaban tener más y mejor comunicación y seguridad con la ciudad de Mendoza.