El Gobierno de Javier Milei manifestó su enérgico rechazo a la decisión del Senado de la Nación de rechazar los pliegos de los juristas Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo, propuestos para cubrir vacantes en la Corte Suprema de Justicia.
El Gobierno de Javier Milei salió a repudiar la votación que se llevó a cabo en el Congreso, que terminó derrumbando las designaciones de Lijo y García-Mansilla.
El Gobierno de Javier Milei manifestó su enérgico rechazo a la decisión del Senado de la Nación de rechazar los pliegos de los juristas Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo, propuestos para cubrir vacantes en la Corte Suprema de Justicia.
A través de un comunicado oficial difundido desde Casa Rosada, la administración libertaria acusó a los legisladores de haber actuado con motivaciones políticas y no en base a la idoneidad de los candidatos.
“Durante el último año los senadores tuvieron a disposición los pliegos de los Dres. Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo, participando en toda instancia del proceso de selección establecida por la normativa vigente”, destacó el documento oficial.
Desde la Oficina del Presidente se cuestionó duramente a la Cámara Alta, señalando que los senadores “dilataron la votación durante meses” y priorizaron “la preocupación por sus causas judiciales y las de sus dirigentes” en lugar de avanzar en la normalización del máximo tribunal. En este sentido, el Gobierno advirtió que la falta de designaciones afecta el correcto funcionamiento institucional del Poder Judicial.
El Ejecutivo también subrayó que esta es la primera vez en la historia que el Senado rechaza pliegos presidenciales para la Corte “por motivos meramente políticos”, lo que a su juicio “evidencia una vez más que la Cámara Alta es el refugio de la casta política en el Congreso de la Nación”.
En un tono confrontativo, el comunicado sostuvo que “convertido en una máquina de impedir, el Senado no actúa en favor del pueblo, sino que tiene como único fin obstruir el futuro de la Nación Argentina”.