En una jornada marcada por la tensión política, el Senado de la Nación rechazó hoy las candidaturas del académico Manuel García-Mansilla y del juez federal Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema. Las postulaciones, que fueron impulsadas por el Poder Ejecutivo, no alcanzaron el respaldo necesario en la Cámara alta.
La de García-Mansilla obtuvo 51 votos en contra, superando el umbral de los dos tercios, mientras que Lijo recibió 43 votos negativos, 27 a favor y una abstención.
La votación desató un nuevo capítulo en la controversia sobre las designaciones judiciales en el país. A partir de ahora, se abre un intenso debate sobre el futuro de García-Mansilla, quien ya juró "en comisión" por un decreto del presidente, lo que alimenta la discusión sobre la constitucionalidad de su permanencia en la Corte hasta el final de la legislatura.
El rol de la oposición en la votación
Desde el Frente de Todos, la coalición oficialista, 32 de sus 34 senadores cumplieron con su promesa de dar quorum, aunque la votación estuvo marcada por la notable ausencia de varios miembros del PRO y la UCR, quienes especularon con los números hasta el último momento. En cambio, la oposición fue firme en su rechazo, argumentando que el presidente no debía poder nombrar jueces por decreto y cuestionando la idoneidad de los candidatos.
En el debate, la senadora Guadalupe Tagliaferri (PRO), presidenta de la Comisión de Acuerdos, criticó duramente el proceso, destacando la falta de diversidad de género en la Corte y cuestionando la validez del nombramiento por decreto. "Es inadmisible apoyar una Corte sin mujeres", afirmó Tagliaferri, quien también advirtió sobre el peligro de crear un precedente que permita a los presidentes designar jueces de manera unilateral.
Por su parte, el kirchnerismo, representado por figuras como Anabel Fernández Sagasti, también se mostró crítico con las designaciones y alertó sobre los riesgos de una Corte "a la carta" del Ejecutivo. Sin embargo, algunos sectores dentro del oficialismo expresaron su apoyo a los postulantes, defendiendo su trayectoria y capacidad.
El jefe del Frente de Todos en el Senado, José Mayans, se mostró enérgico en su rechazo a las designaciones por decreto y denunció que García-Mansilla "estaba usurpando el cargo". A lo largo de la sesión, la discusión se intensificó, con intervenciones que iban desde cuestionamientos a la independencia del Poder Judicial hasta propuestas sobre cómo resolver la crisis institucional.