El Gobierno de Mendoza acelera su estrategia de impulso a la megaminería tras las audiencias públicas por San Jorge en Uspallata. Por un lado, avanza a paso firme con el trámite para enviar el proyecto San Jorge a la Legislatura. Por otro, anunció una cumbre latinoamericana de finanzas mineras con la presencia de la Toronto Stock Exchange (TSX), la bolsa más influyente del sector, para posicionar a la provincia como “hub financiero” de los minerales críticos. Mientras se discute el impacto ambiental en el corazón de la cordillera, el Ejecutivo ya prepara el terreno para atraer capitales y consolidar un nuevo modelo extractivista. Mendoza será sede del Latin America Financial Day el 14 de noviembre, luego de la Argentina & LATAM Lithium Summit 2025 en Buenos Aires.
Tras dos audiencias públicas —una oficial, organizada en un campamento minero por el Gobierno y la empresa interesada; otra popular, convocada por vecinos y asambleístas en la parroquia del pueblo— el proyecto San Jorge volvió a ocupar el centro de la escena. La tensión entre ambas instancias fue evidente: mientras la audiencia oficial buscó validar el proceso institucional, la popular expresó el rechazo de buena parte de la comunidad local, que teme por el impacto ambiental y social de la mina de oro y cobre.
La respuesta del director de Minería, Jerónimo Shantal, no hizo más que profundizar el conflicto. En una entrevista radial, desestimó la validez de la audiencia popular y afirmó que “lo que no existe en el expediente no existe”, en referencia a los registros notariales realizados por los vecinos. Sin embargo, este lunes los vecinos y asambleístas de Uspallata enviaron toda la documentación de la audiencia popular para que el Gobierno la incluya en el expediente.
A la caza de inversiones con incentivos fiscales
En paralelo, en la apertura de las jornadas de la Argentina Energy Week Summit & Exhibition, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, anunció que Mendoza será sede de una cumbre internacional de financistas mineros, con el objetivo de convertir a la provincia en un centro estratégico para el financiamiento de exploración, desarrollo y expansión de proyectos. La narrativa oficial gira en torno a la “transición energética realista”, que combina el aprovechamiento de los recursos fósiles con el impulso a las energías renovables.
Latorre destacó el potencial mendocino en Vaca Muerta, la recuperación terciaria de campos maduros -tras la retirada de YPF bajo el llamado "Plan Andes"- y la construcción de parques solares, pero el foco estuvo puesto en los incentivos fiscales y la infraestructura para atraer inversiones.
La estrategia incluye exenciones impositivas, nuevas líneas de transmisión eléctrica y regímenes diferenciados para la producción industrial. Todo bajo el paraguas de una visión de largo plazo que busca consolidar a Mendoza como “polo de minería moderna”. La estrategia incluye exenciones impositivas, nuevas líneas de transmisión eléctrica y regímenes diferenciados para la producción industrial. Todo bajo el paraguas de una visión de largo plazo que busca consolidar a Mendoza como “polo de minería moderna”.
Rebaja de costos y regalías cero
En esa línea Alfredo Cornejo ya ha reiterado su disposición a recaudar menos en regalías si eso implica concretar inversiones productivas: “A largo plazo, esa inversión vuelve en mayor producción y desarrollo para la provincia”, señaló.
La estrategia forma parte del plan para “monetizar el subsuelo” mendocino a través de incentivos regulatorios, institucionales y fiscales. Bajo este marco, Cornejo impulsa licitaciones más flexibles y una reducción significativa de cargas impositivas, apuntando a estimular la explotación de pozos convencionales y no convencionales, especialmente en zonas donde YPF inició el abandono de yacimientos maduros, como parte del llamado Plan Andes. El mandatario incluso ha prometido "reglías cero" para determinadas áreas que a la provincia le interesa explotar.
San Jorge como caso testigo
El proyecto San Jorge se convierte así en la punta de lanza de esta nueva etapa. Aunque aún debe pasar por la Legislatura, el Gobierno lo presenta como un ejemplo de minería responsable, capaz de convivir con el ambiente y generar desarrollo. Pero las organizaciones ambientales, comunidades locales y especialistas advierten sobre los riesgos de avanzar sin consenso social, en una zona de alta sensibilidad hídrica y patrimonial.
La simultaneidad entre el avance legislativo de San Jorge y la organización de la cumbre financiera no parece casual. El Ejecutivo busca mostrar señales claras al mercado: Mendoza está abierta a los negocios mineros. Lo que aún no está claro es si la ciudadanía está dispuesta a acompañar ese rumbo, especialmente en una provincia marcada por la histórica defensa de la Ley 7722 y por una memoria ambiental que no se borra con discursos de modernidad.