Radicales abrocharon la unidad pero un recurso llegó a la Cámara Nacional Electoral
- No hay internas entre radicales porque hubo acuerdo en Guaymallén y San Carlos
- Un dirigente insiste con suspender el proceso electoral
PorFernanda Verdeslago Wozniak
21 de noviembre de 2025 - 16:41
Compartí esta nota:
En el Comité Provincia de la UCR se evitaron las internas y hay unidad.
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
En calle Alem se descomprimieron las internas que amenazaban la conducción oficialista en Guaymallén y San Carlos. Los radicales repartieron lugares y nadie irá a votar el 14 de diciembre. Por otro lado, Fernando Armagnague que negociaba con el Comité y litigaba en la justicia, siguió por esa vía ante la Cámara Nacional Electoral.
La casa todavía no está en orden. La Junta Electoral proclamará las listas en los próximos días luego de negociaciones entre radicales oficialistas y díscolos que buscaban participar del proceso interno que renovará autoridades provinciales y también departamentales. En San Carlos y Guaymallénse habían presentado dos listas y, previamente, un grupo había judicializado el asunto pero integró nóminas y negociaba cargos.
Una de las prioridades en la Unión Cívica Radical (UCR) era evitar las internas y por ese motivo, luego del cierre de listas empezaron las negociaciones para evitar armar comicios de cara al 14 de diciembre. Podría decirse que había tres frentes: las dos listas en esos departamentos además de una nómina a congresales provinciales. Esta última es que comandaba Fernando Armagnague quien, previamente inició una avanzada judicial para suspender el proceso.
Acuerdo departamental
En San Carlos, la lista que encabeza Guillermo Gallardo (va por su segundo mandato) se topó con la propuesta de Gerardo Román Busse, ex asesor de Laura Montero en su paso por el Senado nacional. Algunos conocedores del pago aseguran que Busse se acercó a Luis Petri pero nadie asegura que el ministro de Defensa haya estado detrás de esa interna, porque además, el sector que lideraba acordó con el oficialismo radical.
Las charlas llegaron a buen puerto y la cesión de lugares para evitar la interna incluyó a la vicepresidencia del partido, que ocupará Silvia Arena, algunos cargos en secretarías, además de dos congresales (uno titular y otro suplente).
Miqueas Burgoa (2).jpeg
Miqueas Burgoa, concejal radical en Guaymallén pero enfrentado al intendente Marcos Calvente.
Santiago Tagua / ElEditor Mendoza
Por el lado de Guaymallén no fue tan sencillo pero igualmente hubo acuerdo: cuatro lugares en la distribución de cargos que incluye congresales. Carlos Caballero, Alexis Rubio, Miqueas Burgoa y Denise Amarfil son los nombres que ya firmaron las planillas.
El concejal que se abrió del bloque radical en el Concejo Deliberante de Guaymallén, fue la cara visible de los detractores que querían la interna contra los elegidos por Marcos Calvente. El jefe comunal apostó por su cuñado Fabricio Lucero para que siga al frente del Comité departamental por dos años más.
La historia tiene ríos de tinta: la alcoholemia positiva de Burgoa en General Alvear desató una carnicería en el radicalismo. Hubo pedidos de renuncia, intento de destitución, se abrió la grieta y la interna quedó de manifiesto. Se veía venir que impactaría en la disputa por el partido en Guaymallén.
"Nuestro acompañamiento a este acuerdo responde a la convicción de que firmar no es resignar principios, sino fortalecer la participación y la vida democrática del Partido. Reafirmamos nuestra voluntad de defender la convivencia interna ante cualquier descalificación, reivindicando la pluralidad que nos hace fuertes", dice un fragmento del comunicado difundido.
Los díscolos de la UCR siguen por la vía judicial
La lista de la que formaba parte Burgoa y compañía, incluía a afiliados enrolados en el sector de Fernando Armagnague. Todo empezó con la convocatoria a elecciones internas para definir la conducción de la UCR y que se encontró con una impugnación judicial, algo que se ha convertido en una tradición por parte del sector de Fernando Armagnague.
Al menos con la conducción que lidera Andrés Lombardi. Al titular del partido le judicializaron el Congreso Partidario, ahora las listas por el tema de los padrones y en el verano, Armagnague lo quiso apurar (se hizo público) para que reuniera a los senadores nacionales para debatir sobre los pliegos que había mandado Javier Milei con la intención de cubrir vacantes en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Todo en dos años, aunque los reclamos tuvieron reveses. El ex presidente, Tadeo García Zalazar, en cuatro años, no anota ningún conflicto de este tipo.
Fernando Armagnague.png
Fernando Armagnague, uno de los radicales que reclama ante la justicia por las elecciones internas de la UCR.
El conflicto que aun está abierto fue iniciado por Samuel Martinelli, quien se presentó ante la justicia federal como el apoderado de la lista Dignidad Partidaria. Denunció la falta de entrega "del padrón partidario e incumplimiento de principios y reglas del derecho electoral y de la Carta Orgánica a la vez que el mencionado Comité Provincia ha violado no sólo el art. 38 de la Constitución Nacional en cuanto prevé, en su parte pertinente, la protección de las minorías, sino además la ley de Información Pública", entre otros aspectos.
El juez Pablo Quirós, subrogante en la competencia electoral del juzgado N°1 que a su vez subroga Susana Pravata, rechazó el planteo luego de que la UCR respondiera los reclamos de los correligionarios. Mientras esto ocurría, tanto Armagnague como Jorge Palero (que fue candidato a diputado nacional por Provincias Unidas) tuvieron charlas para integrar las listas con la conducción del partido.
No fueron parte del armado y Palero no quiso presentarse en una lista cuando cuestionaba judicialmente el proceso. Consideraba que las diferencias se plantean dentro. "Formar parte de un partido no es como formar parte del gobierno, donde uno tiene que estar de acuerdo o se va. Esto es la democracia radical en su grado de pureza, podemos convivir defendiendo 'dentro del radicalismo' posiciones extremadamente opuestas", le había dicho a este medio días atrás.
Hasta acá llegamos
Cuando la unidad estaba a punto de rubricarse, hubo una charla entre el edil y el histórico radical que ya había abierto la vía judicial. Burgoa no estaba de acuerdo en que llegara a las listas siendo que tenía apelado el expediente ante la Cámara Nacional Electoral (CNE). Pretendía que desistiera del reclamo y el reconocido letrado no quería saber nada con ese acuerdo entre el intendente y el concejal. Por lo tanto, no sólo no sería parte, sino que los nombres que propuso, tampoco.
Así las cosas, los caminos de los radicales se bifurcaron: uno siguió por el judicial mientras el concejal, continuó por la senda de calle Alem rumbo a la unidad.