La Unión Cívica Radical (UCR) renovó este viernes por la tarde las autoridades del Comité Nacional y consagró al intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, como nuevo presidente partidario en reemplazo del diputado Martín Lousteau. Su elección significó un duro golpe para Alfredo Cornejo y los radicales alineados con el Gobierno.
Con 36 años, el santafesino, del riñon de Pullaron, se convirtió en el dirigente más joven en ocupar ese cargo en los 135 años de historia del radicalismo. El plenario de delegados contó con la presencia de gobernadores, intendentes y legisladores que respaldaron la designación del flamante líder partidario.
La palabra del nuevo presidente del radicalismo
En sus primeras palabras como presidente, Chiarella abrió con un mensaje personal atravesado por la gratitud. “Uno de los valores más importantes con los que me criaron es la gratitud”, afirmó.
El nuevo titular del radicalismo hizo hincapié en la transparencia y en la eficiencia de la gestión pública, una bandera que dijo querer profundizar desde la conducción nacional del partido.
“Los radicales demostramos todos los días que los recursos alcanzan cuando no hay corrupción en el Estado, que si no se roba, la plata alcanza”, sostuvo con firmeza. “Los radicales demostramos todos los días que los recursos alcanzan cuando no hay corrupción en el Estado, que si no se roba, la plata alcanza”, sostuvo con firmeza.
El peso simbólico del cargo que ocuparon figuras históricas del radicalismo
En este marco, Chiarella se mostró emocionado a la hora de conducir el histórico partido: “Sentarme en el sillón de Alem, Yrigoyen, Balbín o Alfonsín representa el mayor desafío de mi militancia política ”.
El dirigente reivindicó la gestión de los gobiernos radicales en distintos puntos del país, destacando que el partido ya demuestra con hechos su capacidad de administración: “No son ideas, son hechos. Gobernamos mirando a los ojos a la gente, demostrando que se puede gobernar con honestidad, porque la honestidad no se pregona: se demuestra”.