Alfredo Cornejo se mostró confiado en la recta final de las elecciones por el triunfo asegurado de Luis Petri, el candidato que le impuso Javier Milei en el primer lugar de la lista. En Mendoza, la alianza de la UCR con los libertarios está primera en las encuestas tras una campaña en la que el gobernador hizo foco en su gestión para correr del foco a Luis Petri, el ministro de Defensa y cabeza de lista, arrastrado por los escándalos de corrupción como las coimas en la ANDIS y los vínculos con el narcotráfico de candidatos de LLA. “En Mendoza, a nuestra alianza le va a ir muy bien. Espero que también tengamos un buen resultado a nivel nacional”, lanzó el mandatario.
Sin embargo, detrás del entusiasmo hay una realidad que revelan los encuestadores: Petri ha perdido más de 15 puntos en intención de voto en apenas dos meses, arrastrado por los escándalos de corrupción propios y de sus compañeros de las ligas libertarias. Según el consultor Gustavo Córdoba, “Petri medía 60 puntos en Mendoza hace dos meses. Hoy, su techo ronda los 45”.
La reconfiguración de la campaña, con Cornejo al centro de la escena
El estallido del escándalo de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad coincidió con el inicio de la campaña, con las listas ya acordadas con Karina Milei y sus armadores, y obligó a Cornejo a reconfigurar su estrategia. Sacó a Petri de los primeros planos y multiplicó la propaganda de su gestión. La consigna fue clara: despegarse de la corrupción que salpica al gobierno nacional y blindar la imagen provincial.
Esta semana, en distintos foros empresariales, Cornejo insistió con el caballito de batalla de LLA: "Que el esfuerzo valga la pena". Dicho en sus propias palabras: “Lo importante es consolidar lo que se ha hecho bien y no volver a un déficit crónico, porque sería un retroceso”, sostuvo tras su participación en el Coloquio Idea, donde remarcó que el camino es “ampliar la base de sustentación y sostener las reformas estructurales”.
La corrupción de los demás, según Cornejo
En sus últimas apariciones públicas, Cornejo endureció el tono contra los gobiernos anteriores. Volvió a poner sobre la mesa dos demandas centrales de la ciudadanía: la lucha contra el narcotráfico y la corrupción en la obra pública. “Dos cuestiones fundamentales que escucha la sociedad: el asqueroso narcotráfico y la porquería de la corrupción”, disparó.
Sin referirse al escándalo de financiamiento narco que rodeó al principal candidato en Buenos Aires, José Luis Espert, el gobernador aseguró que el narcotráfico es competencia de la Justicia Federal. También subrayó que las provincias tienen herramientas para actuar. “Mendoza lo está logrando dentro de su jurisdicción”, afirmó, y advirtió que “la economía en negro es una invitación al narcotráfico y a la corrupción. Es el caldo de cultivo del crimen organizado”.
Crisis en el gobierno libertario
Mientras Cornejo se envalentona con su gestión, el panorama nacional para sus aliados libertarios es sombrío. Patricia Bullrich cayó casi 20 puntos desde el inicio de la campaña, y en distritos como Tierra del Fuego o Buenos Aires la fuga de votos es masiva, indican las encuestas. “El Gobierno sólo genera incertidumbre”, sentenció el consultor de Zurban-Córdoba. “La combinación de crisis económica con la sucesión interminable de escándalos políticos no es un ambiente propicio para generar movilización electoral”.
En ese contexto, el gobernador mendocino intenta capitalizar el supuesto contraste entre Mendoza y la Nación. “Yo creo que el Presidente escucha. En un acto reciente en Mendoza, tuvo un discurso elogioso respecto a los cambios que hicimos en educación, seguridad, justicia y clima de negocios”, recordó.
Una victoria con sabor a canapé amargo
Aunque el oficialismo mendocino celebraría una victoria, el retroceso de Petri es inocultable. Córdoba lo resumió con una metáfora futbolera: “El oficialismo celebrará si llega al 35%, pero es como perder 3 a 0”. Hace dos meses, los libertarios pintaban el país de violeta, señaló. Hoy, el ausentismo electoral amenaza con teñir de gris sus aspiraciones.
Entrevistado en radio Post, subrayó Córdoba que "el Gobierno sólo genera incertidumbre. El votante de Milei en Buenos Aires se quedó en su casa en Buenos Aires. La combinación de crisis económica con la sucesión interminable de escándalos políticos no es un ambiente propicio para generar movilización electoral. Antes el voto bronca era el voto en blanco, hoy es el ausentismo electoral. El peronismo perdió 400 mil votos mientras que el voto libertario perdió 2 millones".