La temporada de Alpine en la Fórmula 1 se ha convertido en una verdadera pesadilla deportiva e institucional. El equipo francés atraviesa un momento crítico por la falta de resultados en pista, dejando a la escudería que tiene entre sus filas a Franco Colapinto, en el último puesto del Campeonato de Constructores.
La debacle de la escudería francesa no comenzó en los circuitos, sino en los despachos. Durante los últimos años, la estructura con sede en Enstone ha sufrido una llamativa inestabilidad, con continuos cambios en puestos clave de la cúpula dirigencial.
La falta de un rumbo claro se tradujo en un monoplaza poco competitivo, con un rendimiento muy por debajo del promedio de la parrilla y con serias dificultades de manejo, según reconocen incluso los propios pilotos.
El actual monoplaza ha mostrado ser una máquina imprevisible: lento en recta, ineficiente en curvas y con un balance general que limita las posibilidades de sus conductores de pelear posiciones relevantes. Esto condeó a Alpine a una temporada en la que los puntos conseguidos resultan más fruto de circunstancias de carrera que de una competitividad real.
Flavio Briatore Colapinto
Alpine se hunde en el campeonato y no sale del último lugar.
Alpine
El récord negativo que persigue a Alpine
Según un informe del medio especializado Motorsport, Alpine suma 20 puntos tras 14 Grandes Premios, una cifra que, aunque escasa, representa la mayor cantidad de unidades jamás alcanzada por un equipo ubicado en el último lugar del campeonato mundial.
Es decir, nunca en la historia de la Fórmula 1 un conjunto tan relegado en la tabla había conseguido semejante puntaje.