Este jueves, a las 14, el Senado de la Nación abrirá sus puertas en medio de una creciente tensión política, y buscará dar tratamiento a un paquete de proyectos que tocan fibras sensibles del gobierno de Javier Milei. La sesión, convocada de manera autoconvocada por los bloques opositores, se anticipa como un momento clave para definir el rumbo de varias políticas fiscales y sociales.
En una jornada que dejó al descubierto profundas tensiones dentro del oficialismo, la vicepresidenta Victoria Villarruel habilitó al peronismo a sesionar en la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, permitiendo así que avance el proyecto de aumento jubilatorio y la moratoria previsional, que ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados.
La vicepresidenta Victoria Villarruel fue notificada informalmente de la decisión opositora durante una reunión con representantes de distintos bloques. Allí intentó dilatar la avanzada, pero el clima político terminó de decantarse hacia el debate legislativo. En total, siete iniciativas pugnarán por ser tratadas, en ausencia de un plan de labor parlamentaria, lo que implica que el orden del día se definirá por consenso mayoritario.
Entre los temas destacan el aumento del bono jubilatorio y la moratoria previsional, ambos con media sanción de Diputados y bajo la amenaza de un posible veto presidencial. También ingresarán propuestas clave de los gobernadores, como la automática transferencia de los ATN y la coparticipación del impuesto a los combustibles. La sesión podría además abordar el veto a la emergencia en Bahía Blanca y una declaración institucional sobre la situación judicial de YPF.
Dudas del quorum
El quórum parece garantizado, pero persisten dudas sobre la validez de los dictámenes previos emitidos en reuniones informales de comisiones. Una resolución del secretario parlamentario Agustín Giustinian señala que dichas reuniones no respetaron el reglamento del Senado, lo que podría complicar la aprobación por mayoría simple y forzar una votación por dos tercios.
La situación ha desatado cruces internos, con críticas hacia Giustinian desde el peronismo y cuestionamientos al libertario Ezequiel Atauche por incumplir compromisos previos. Aun así, algunos proyectos como el aumento jubilatorio (del 7,2%) y el bono para beneficiarios de la mínima —que pasaría de $70.000 a $110.000— podrían avanzar sin mayores obstáculos.