"Somos más lentos": la dura crítica de una figura de la Fórmula 1 por los nuevos autos
- La revolución técnica de 2026 enciende el debate en la Fórmula 1
- En este marco, Lewis Hamilton advirtió sobre la complejidad del nuevo reglamento
PorElEditor Mendoza
11 de febrero de 2026 - 23:10
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¿Nace una nueva rivalidad en la Fórmula 1?
La Fórmula 1 se prepara para una de las transformaciones técnicas más profundas de su historia reciente, pero lejos de generar unanimidad, el reglamento previsto para 2026 ya desató intensas discusiones dentro del paddock. Las primeras evaluaciones realizadas durante los ensayos en Bahréin dejaron sensaciones encontradas, y una voz autorizada sacudió el ambiente: la de Lewis Hamilton.
El siete veces campeón del mundo, ahora piloto de Ferrari, expresó públicamente sus reservas sobre el rumbo que adoptará la categoría con las nuevas normativas, especialmente en lo relativo a las unidades de potencia.
La potencia eléctrica adquirirá un protagonismo inédito, acercándose a un equilibrio casi total con el motor de combustión interna. Además, desaparecerá el MGU-H, mientras que el MGU-K incrementará notablemente su capacidad. En la práctica, esto se traducirá en monoplazas más dependientes de la gestión energética, donde la eficiencia estratégica será tan determinante como la velocidad pura.
Lewis Hamilton
Lewis Hamilton criticó los nuevos cambios reglamentarios de la Fórmula 1.
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Lewis Hamilton y las dudas sobre el rendimiento
Uno de los aspectos más llamativos del debate surgió a partir de la discrepancia entre las sensaciones de los pilotos y los datos objetivos de los cronómetros. Hamilton fue particularmente enfático al describir su experiencia. Según declaraciones recogidas por el sitio especializado Grande Premio, el británico manifestó: “Creo que ahora somos más lentos que en la F2 ”.
La frase, que rápidamente generó repercusión, no debe interpretarse necesariamente en términos absolutos de velocidad, sino como una referencia a la percepción de agresividad y respuesta del monoplaza. En un contexto donde la entrega de potencia estará fuertemente condicionada por la energía disponible, la conducción podría perder parte de la brutalidad que históricamente caracterizó a la F1.
Paradójicamente, Hamilton también reconoció aspectos positivos al describir los autos como “más divertidos de manejar”, lo que sugiere que la experiencia al volante no es intrínsecamente negativa, sino distinta.