En las últimas semanas, el conflicto salarial de los trabajadores de la salud recrudeció en varios frentes gremiales y de autoconvocados, incluyendo ATE, SITEA, AMPROS y SIPES. Este jueves arrancan las asambleas y movilizaciones en hospitales y centros de salud rechazó a la precarización laboral impuesta por la administración radical desde la primera gobernación de Alfredo Cornejo.
El de la salud es uno de los sectores más afectados por la política d ajuste y austeridad que asumió el cornejismo tras contraer la enorme deuda en dólares en su primera gestión. Junto con los docentes están entre los sectores donde el oficialismo apretó el torniquete para, pese al pago constante de intereses que asfixia la pauta de gastos provincial, exhibir un supuesto orden en las cuentas.
ATE arranca con las protestas por los salarios
El conflicto en ATE se centra en el régimen 27 de los licenciados en Enfermería, quienes llevarán a cabo asambleas y movilizaciones este jueves 13 y viernes 14 de marzo. Además, el lunes 17 y martes 18 de marzo, habrá retenciones de servicios que afectarán la atención en muchos lugares de trabajo. Roberto Macho, representante de ATE, enfatizó: "Con estas medidas de acción directa, le estamos diciendo al Gobierno que reflexione y emita una propuesta salarial que contemple el costo real de la canasta alimentaria para los trabajadores".
El miércoles 19 de marzo, se hará una asamblea interhospitalaria en el Hospital Lagomaggiore para decidir las próximas medidas de acción directa. Macho instó a los trabajadores a mantenerse firmes: "Compañeras y compañeros estatales, debemos tener mucha fuerza, no se dejen amedrentar. ¡Vamos a seguir adelante, luchando por urgentes mejoras en las condiciones salariales y laborales para los trabajadores del sector de la Salud!".
Autoconvocados, SITEA y SIPES en asambleas
Por otro lado, SITEA, SIPES y los autoconvocados, que representan a los trabajadores más precarizados, incluyendo contratados y monotributistas, también se movilizarán este jueves en el Hospital Central.
Estos trabajadores, miles de ellos contratados durante la pandemia, han estado expuestos a condiciones laborales paupérrimas, sin obra social ni ART. "Llevamos cinco años con contratos basura, sin obra social, sin ART", señalaron.
El Sindicato Provincial de Estatales de la Salud (SIPES) ha indicado que la lucha es por "una recomposición salarial que cubra la canasta básica de alimentos". Además, cuestionaron la falta de convocatoria del oficialismo a la mesa de negociación.
Enfermeros precarizados
Actualmente, miles de enfermeros y técnicos del régimen 15 no superan los 670.000 pesos mensuales y llevan más de cinco años trabajando en negro. Durante la pandemia, el sueldo de un prestador era de 20.000 pesos mensuales, mientras que la canasta familiar para una familia tipo en Mendoza asciende a 900.893 pesos, sin contar el alquiler. "Muchos de nuestros compañeros renunciaron este último tiempo, personal altamente capacitado que se vio forzado a irse ante tanta desidia por parte del gobierno. Estamos cobrando la mitad de lo que se paga en la parte privada", indicaron los trabajadores.
La situación sigue siendo tensa y las medidas de acción directa continuarán en los próximos días, mientras los trabajadores de la salud luchan por mejoras salariales y laborales en la provincia de Mendoza.
AMPROS en pie de guerra por adicionales y jerarquía
Por otra parte, el gremio de los profesionales de la salud formalizó a través del Departamento Legales un reclamo administrativo a fin de "eliminar las brechas salariales generadas por la aplicación discriminatoria de los adicionales establecidos por la 9539 y equiparar las condiciones salariales con aquellos profesionales que adhieren a dicha normativa".
Se trata de la ley con la cual Cornejo metió mano al régimen salarial de los profesionales de la salud con una fuerte injerencia del gobierno de turno en los traslados, el ingreso a planta, los despidos y aumentos salariales. En su momento el Ejecutivo y los legisladores que avalaron la ley desoyeron el clamor de los gremios.
AMPROS advirtió que las leyes destinadas a la reforma de la salud "vinieron a profundizar la tormenta perfecta generada desde 2015, donde el gobernador Cornejo quitó las Mayores Dedicaciones - mayor horario de atención para los mendocinos-, quitó la Productividad, aplicó la Ley de Tope Salarial, sacó la fórmula de indexación salarial según la inflación; su par Rodolfo Suárez no otorgó incremento en 2020 que marcará la historia de los profesionales que salvaron millones de vidas durante la pandemia y se perdió el 36% del salario".