Lewis Hamilton está viviendo un drama personal que lo obligó a ausentarse de sus compromisos en la Fórmula 1. El piloto británico utilizó sus redes sociales para hacer una desgarradora confesión sobre el estado de salud de su fiel compañero, Roscoe, su bulldog inglés, quien se encuentra en coma inducido.
El siete veces campeón del mundo reveló los detalles de una noche de terror: "Roscoe volvió a contraer neumonía y tenía dificultades para respirar. Lo sedaron... y durante el proceso, su corazón se detuvo". Aunque los médicos lograron reanimarlo, su pronóstico es reservado. "Ahora está en coma. No sabemos si despertará", lamentó Hamilton.
La ausencia de Lewis Hamilton en la F1
La gravedad del cuadro obligó a Hamilton a poner una pausa en su carrera. El corredor de 40 años se ausentó de importantes tests de neumáticos que Ferrari y Haas afrontaban en Mugello. En su lugar, la escudería debió llamar al piloto reserva Guanyu Zhou.
Esta decisión subraya la profunda conexión que el deportista tiene con su mascota. Desde que adoptó al bulldog inglés en 2013, justo antes de iniciar su ciclo más triunfal en la Máxima, Roscoe se convirtió en su sombra. Es habitual verlo con pase propio en los paddocks de cada Gran Premio.
Roscoe: el perro con un millón de seguidores
Con doce años y medio, Roscoe no es una mascota más: es una auténtica celebridad. Su cuenta de Instagram supera el millón trescientos mil seguidores, lo que lo posiciona como uno de los animales más famosos del deporte de élite. Incluso ha incursionado en el modelaje, apareciendo en portadas de revistas especializadas como Dogue y Vogue junto a Hamilton. El piloto de F1 es conocido por el cuidado extremo que tiene con su amigo.
Meses atrás, reveló que, para mejorar su salud y movilidad, lo había pasado a una dieta vegana bajo supervisión veterinaria, una decisión que, según él, mejoró considerablemente su calidad de vida. Actualmente, Lewis Hamilton permanece junto a su perro en el hospital, esperando un milagro. Su próxima cita deportiva es el 5 de octubre en el Gran Premio de Singapur, pero, por ahora, su única prioridad es la salud de su "corazón".