La temporada 2026 de la Fórmula 1 aparece en el horizonte como una de las más revolucionarias de la historia reciente, debido a la implementación de un nuevo reglamento técnico que modificará por completo la concepción aerodinámica y mecánica de los monoplazas.
Sin embargo, antes de la llegada de esa normativa, la máxima categoría del automovilismo ya se encamina hacia transformaciones significativas, que van más allá de la evolución de los autos y apuntan directamente al espectáculo.
En la última reunión de la Comisión de F1, celebrada entre la FIA y los responsables de la categoría, se discutieron y aprobaron múltiples propuestas que buscan cambiar tanto la apariencia de los vehículos como la dinámica de las carreras.
Entre ellas tomó fuerza una idea que viene debatida desde hace meses: la obligatoriedad de realizar al menos dos paradas en boxes durante las competencias, una medida que busca incrementar la estrategia y la imprevisibilidad.
Más color, menos fibra de carbono expuesta en la Fórmula 1
Uno de los puntos más llamativos aprobados por la Comisión es una nueva norma que exigirá que al menos el 55% de la superficie de los monoplazas (en vistas lateral y superior) esté cubierta por pintura o adhesivos, limitando la tendencia creciente de dejar grandes zonas de fibra de carbono desnuda.
La medida surge como respuesta a las críticas de aficionados y expertos que apuntaban a una pérdida de identidad visual en la grilla, con autos cada vez más oscuros y diseños considerados monótonos en comparación con décadas anteriores.
La FIA subrayó en su comunicado que el propósito es “aumentar la diferenciación visual entre los vehículos y mejorar el espectáculo televisivo”, una prioridad clave para los titulares de los derechos comerciales.