El piloto estonio Paul Aron, actual reserva del equipo Alpine junto al argentino Franco Colapinto, fue tajante al hablar de su relación con su compañero: “ No somos amigos ”, aseguró este miércoles en una entrevista con el medio ERR de su país.
Uno de los grandes “rivales” que tiene el piloto argentino desnudó sus diferencias con la reciente incorporación de Alpine.
El piloto estonio Paul Aron, actual reserva del equipo Alpine junto al argentino Franco Colapinto, fue tajante al hablar de su relación con su compañero: “ No somos amigos ”, aseguró este miércoles en una entrevista con el medio ERR de su país.
Aunque ambos comparten el mismo rol dentro de la escudería francesa, Aron dejó en claro que el vínculo es estrictamente profesional. “Por supuesto que interactuamos y nos comunicamos, pero no hay amistad”, afirmó.
En ese sentido, agregó una reflexión que pinta el espíritu competitivo del automovilismo: “Está claro que los conductores principales saben que nosotros, como respaldo, queremos sus asientos. Entre los pilotos de reserva, todos sabemos que queremos ser el siguiente en ese asiento principal. No es ningún secreto que en el deporte del motor no tienes amigos”.
Las palabras de Aron no hacen más que confirmar lo que el propio Colapinto comentó días atrás en un podcast: “Es difícil tener profundas amistades en el mundo del automovilismo”.
El joven argentino explicó que la competencia constante muchas veces impide lazos duraderos: “Estás compitiendo, te chocás en una carrera con alguno y ya te empezás a llevar mal”.
En términos de rendimiento, el argentino fue claramente superior al estonio. En la simulación de clasificación, Colapinto fue medio segundo más rápido que Aron, y en las tandas largas amplió la ventaja a 0,7 segundos por vuelta. Sin embargo, el estonio acumuló más kilómetros en total: 650 contra los 540 que completó el piloto de Pilar.
El motivo de esta diferencia fue un error de Colapinto en la segunda vuelta de la primera tanda larga, cuando se despistó en la legendaria curva Ascari. El incidente obligó a detener su sesión por más de una hora mientras el equipo realizaba reparaciones en el monoplaza, impidiéndole completar toda la jornada prevista.